Economía Política Del país 2026-01-13T19:26:56+00:00

La economía mundial muestra resiliencia, pero los riesgos persisten

El Banco Mundial elevó su previsión de crecimiento mundial al 2,6% para 2025, destacando la resiliencia de la economía frente a las tensiones comerciales. Sin embargo, los expertos advierten sobre los riesgos para los países en desarrollo y la tendencia a largo plazo hacia un crecimiento más lento.


La economía mundial muestra resiliencia, pero los riesgos persisten

El Banco Mundial publicó hoy sus previsiones para el crecimiento económico mundial este año, esperando un débil crecimiento del 2,6%, que nevertheless considera una señal de la resiliencia de la economía frente a las tensiones comerciales. El banco, con sede en Washington, elevó sus previsiones, 'especialmente en lo que respecta a Estados Unidos de América'. El economista jefe del banco, Indermit Gill, confirmó durante una conferencia de prensa por teléfono que 'la buena noticia es que la economía mundial ha demostrado resiliencia (en 2025) en medio de la incertidumbre política y el aumento de las tensiones comerciales. Al principio del año éramos más pesimistas, pero nos equivocamos'. Entre los factores que contribuyeron a apoyar la economía el año pasado, Gill señaló el 'acumulación intensiva de existencias' por parte de las empresas en previsión de aranceles, especialmente en Estados Unidos de América, así como 'la mayor de lo esperado apetito de los inversores por el riesgo, el fuerte aumento del gasto en inversión en nuevas tecnologías, especialmente la inteligencia artificial'. Sin embargo, esta tendencia relativamente positiva se ve contrarrestada por varios puntos que preocupan al Banco Mundial, comenzando por el hecho de que 'alrededor de un cuarto de los países de bajos ingresos aún no han vuelto a su nivel económico previo a la pandemia de COVID-19', según Indermit Gill. Como resultado, se espera que el crecimiento en las economías en desarrollo se desacelere en 2026 hasta el 4%, en comparación con el 4,2% del año pasado, mientras que en los países de bajos ingresos, el crecimiento se espera que sea mayor pero insuficiente para reducir la brecha de ingresos con los países más ricos. El segundo punto es 'una tendencia a largo plazo hacia una posible desaceleración del crecimiento mundial'. Actualmente estamos viendo aranceles más altos que en las últimas tres o cuatro décadas, con el uso de barreras no arancelarias como herramienta de la política comercial'. El banco advierte en su informe que todos estos factores podrían complicar la situación en los países de bajos ingresos y en desarrollo, que necesitan crear 1.200 millones de empleos en los próximos diez años, en medio de la disminución de la inversión y la presión sobre las finanzas públicas. El economista jefe del banco explicó esto señalando que el crecimiento anual de la inversión per cápita ha pasado del 8% en la primera década de 2000 al 2,5% en la segunda década. Dijo: 'Esto nos preocupa porque la tendencia a largo plazo se caracteriza por un descenso demográfico y una disminución continua de la inversión privada'.