El petróleo subió después de que el presidente Donald Trump diera a Irán un ultimátum para reabrir el Estrecho de Ormuz, amenazando con bombardear sus plantas eléctricas. Teherán respondió advertir que atacará toda la infraestructura energética, tecnológica y de desalinización de Estados Unidos e Israel en la región. El crudo avanzó hacia los 113 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate superó brevemente los 100 dólares. El Brent ha subido más de un 50% desde los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero. La Agencia Internacional de Energía advirtió que el mercado petrolero mundial enfrenta su mayor shock histórico, liberando reservas estratégicas de emergencia. Trump había mostrado intenciones de frenar la intervención militar, pero sus mensajes han sido contradictorios, generando confusión entre los inversionistas. Para contener los precios, Estados Unidos permitió la venta de petróleo iraní ya cargado en buques, pero el tráfico marítimo en Ormuz está prácticamente detenido. Los productores de crudo del Golfo Pérsico han tenido que retener millones de barriles diarios o usar rutas alternativas limitadas. El conflicto, que cumple casi un mes, no muestra señales de disminuir, mientras Irán responde con ataques de misiles y drones. El secretario del Tesoro de EE. UU. afirmó que los ataques buscan destruir fortificaciones en torno al estrecho, amenazando con desatar una ola de inflación global.
Trump da un ultimátum a Irán por el Estrecho de Ormuz
El presidente de EE. UU., Donald Trump, dio a Irán un plazo de 48 horas para reabrir el Estrecho de Ormuz, amenazando con bombardear sus centrales eléctricas. Teherán prometió responder atacando la infraestructura de EE. UU. e Israel, lo que provocó un fuerte aumento en los precios del petróleo. El conflicto, iniciado a finales de febrero, empeora la situación energética y financiera global.