Los Estados Unidos han impuesto un bloqueo marítimo en el Caribe, lo que impedirá la llegada del petróleo que Cuba necesita con urgencia y que recibió como regalo de Chávez, Maduro, López Obrador y Claudia Sheinbaum (México). Por lo tanto, no había otro camino para cambiar el tablero. Las declaraciones meramente retóricas de las potencias afectadas —Rusia, Qatar, China e Irán, ya que Venezuela era su cabeza de playa en América— confirman que la reunión en Anchorage (Alaska) entre Trump y Putin (y virtualmente Xi Jinping) fue una repetición de Yalta, donde Churchill, Stalin y Roosevelt se repartieron las esferas de influencia. Sin embargo, ya es posible predecir el agravamiento de la crisis socioeconómica terminal que golpea a Cuba, un gran exportador de violencia al mundo, que finalmente arrastrará al castrismo, representado hoy por Miguel Díaz-Canel, al séptimo círculo del infierno. La entronización en Miraflores de Delcy Rodríguez, que ya ha comenzado a purgar a algunos jerarcas, obliga a esperar a que la situación interna se asiente para sacar conclusiones, aunque la liberación de más de mil presos políticos siga siendo una prioridad absoluta, como debería ser en Argentina. Un Occidente decrépito, que ahora se rasga las vestiduras por la presunta violación del derecho internacional, guardó silencio vergonzoso mientras el pueblo venezolano era hambreado, expulsado en masa, torturado y masacrado, y el régimen hacía imposible cualquier diálogo o salida negociada para recuperar la libertad y la democracia, reprimiendo salvajemente la protesta civil y robando todas las elecciones. De todos modos, también allí habría que prever un período de reacomodamiento hasta recuperar una normalidad perdida hace 67 años. El próximo mes se cumplirán cuatro años de la invasión de Rusia a Ucrania y no vislumbra un final, a pesar de las predicciones de Trump y de Putin mismo, que auguraba un mes para el éxito de su 'operación militar especial' y sigue dando largas a cualquier acuerdo de cese al fuego. Y como todos, sufrí una desilusión al escuchar la conferencia de prensa del 'transparente' presidente imperial en su resort de Mar-a-Lago, Florida, cuando se refirió despectivamente a María Corina Machado, la valiente heroína de la resistencia venezolana y reciente Premio Nobel de la Paz. Cuando pude reflexionar, comprendí que Donald Trump tuvo razón cuando dijo que ni ella ni Edmundo González Urrutia estaban en condiciones de conducir la transición entre la tiranía chavista y la anhelada democracia, un proceso obligadamente prolongado por la necesidad de recuperar el monopolio de la violencia, hoy en manos de Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López, y evitar una devastadora guerra civil, tal como sucedió después de la guerra de Irak. En nuestro país, el explícito respaldo de Javier Milei a la acción de Trump en Venezuela redundará, seguramente, en un beneficio concreto para la Argentina, y gracias a Dios, Luis Caputo consiguió el dinero para hacer frente ayer al grave compromiso de pago de deuda externa y cancelar parte del swap con EE.UU., alejando todos los fantasmas de default que oscurecían el horizonte. Si le sumamos el conflicto armado en Yemen, donde se enfrentan el Gobierno (respaldado por Arabia Saudita), las milicias hutíes (proxys de Irán) y sectores separatistas (impulsados por Emiratos Árabes Unidos), toda la zona promete mayor inestabilidad, si cabe, en el futuro inmediato. La buena noticia regional fue la primera aprobación de la Unión Europea del acuerdo comercial con el Mercosur, después de 26 años de negociaciones, que se firmará en Asunción este mes. Al mismo tiempo, la confiscación por parte de la Armada estadounidense el miércoles de un extraño petrolero —¿cuál era su cargamento real?— que navegaba con una bandera rusa pintada y la protección de sus unidades navales, que incluían un submarino nuclear, marca un cambio (¿o hartazgo?). Ahora es evidente que está tomando el control de las calles en Irán y poniendo en riesgo al régimen asesino de los ayatolás chiítas, también jaqueado por la guerra declarada por la minoría kurda en el noroeste del país. Estamos en un error: es una época. — Joseph de Maistre. El sábado pasado nos despertó el estruendo del brillante y quirúrgico operativo con el que EE.UU. extrajo a Nicolás Maduro y su mujer, Cilia Flores, de su refugio en Caracas para llevarlo ante los Tribunales. La Unión Europea, preocupada por la agresividad rusa («país para el que la expansión constante no es tan sólo una idea, sino la verdadera razón existencial de nuestra historia», dijo Vladislav Surkov), ya ha comprometido la presencia de las fuerzas armadas de Francia, Alemania y Reino Unido para garantizar la seguridad del territorio que reste en manos de Kiev, si algún tratado de paz fuera finalmente firmado.
Bloqueo Naval de EE.UU. Reconfigura el Equilibrio de Poder en América Latina
Un bloqueo naval de EE.UU. en el Caribe corta el suministro vital de petróleo a Cuba, reconfigurando la política regional. El autor analiza las consecuencias para Cuba, Venezuela y la región en general, trazando paralelos con la Conferencia de Yalta. El artículo también aborda la situación en Ucrania y las repercusiones económicas para Argentina.