Si el poder necesitara obedecer a la norma, no tendría que justificar su violación. Felipe Hasson — prestigioso ius internacionalista brasileño — ha compartido su opinión sobre la intervención norteamericana en Venezuela que coincide con lo expresado hasta aquí. En ese sentido, la política internacional opera sin un gobierno supranacional que pueda imponer normas con autoridad coercitiva.
ANARQUÍA, ORDEN Y HEGEMONÍA EN ARON
Aron sostiene tres tesis que encajan exactamente con lo que recuerdo de mis años de estudiante:
«El sistema internacional es anárquico por naturaleza». - No hay monopolio legítimo de la fuerza -. «Esa anarquía no equivale necesariamente al caos, pero solo es contenida por el equilibrio y la acción de las grandes potencias». «Cuando las potencias dominantes abdican de su rol, el sistema tiende a: Proliferación de conflictos, Guerras periféricas, Radicalización ideológica, Pérdida de reglas tácitas». Es lo que hemos observado en los gobiernos demócratas de Carter -1977/1981-, Clinton -1993/2001-, Obama -2009/2017- y Biden -2021/2024-.
Aquí se entiende perfectamente la idea que recordábamos más arriba: «guay del día en que no haya una potencia que ordene...». No es una cita, pero es una síntesis muy aroniana. Su posición es más sobria y trágica:
No afirma que la hegemonía sea buena, Afirma que la ausencia de poder ordenador es peor y queEl orden internacional es siempre precario, imperfecto y peligroso. «Esa potencia es la que ganó la última guerra mundial».
Aron trató explícitamente el carácter «anárquico» del sistema internacional, en el sentido clásico de las Relaciones Internacionales. Nació y se desarrolló como «consuetudinario», basado en la práctica reiterada por los Estados y por la «Opinio iuris sive necessitatis» – Opinión de derecho o de necesidad o convicción de la obligatoriedad jurídica –. Aún hoy, los principios estructurales del sistema internacional -soberanía, igualdad formal de los Estados, no intervención, inmunidades, etc.- son de origen consuetudinario, incluso cuando luego fueron codificados. De ahí su famosa actitud: realismo sin cinismo.
En resumen: Aron habla de «repúblicas imperiales». Les asigna un rol estructural de responsabilidad en el orden internacional. y la URSS- no solo obtienen poder, sino que heredan una responsabilidad estructural: mantener el equilibrio, evitar el retorno de una guerra general, administrar la anarquía internacional. Esto se ve claramente cuando Aron analiza:
El Consejo de Seguridad de la ONU, El derecho de veto, La institucionalización del poder de los vencedores.
Para Aron el orden internacional no normado sólo es tolerable si existe un «orden de las potencias». Una responsabilidad sin moralismo.
El derecho internacional no existe para blindar regímenes autoritarios. En consecuencia, es el poder el que genera la norma y no la norma la que origina o gobierna al poder.
«La utopía ignora el poder; el realismo lo ignora todo, excepto el poder». Edward H. Carr (1892–1982)
CITAS Y ACLARACIONES:
(1). «Evasión por el derecho»: La ausencia de fundamentos políticos y morales sólidos llevó a la progresía globalista a desplazar el debate hacia un plano estrictamente formal, utilizando el derecho como mecanismo de evasión del análisis sustantivo.
(2) Con meridiana claridad el ius internacionalista nos dice: «Invocar el derecho internacional para defender a dictadores es una perversión intelectual. Por lo tanto, la fundamentación de aquellos que colocan la ideología por encima de todo y que después rebuscan en el derecho internacional frases, conceptos y principios que sirvan a la respuesta que ya decidieron dar es, como mínimo, lamentable. No es una defensa seria de la legalidad internacional, sino un ejercicio de cinismo selectivo, hecho a la distancia y sin ninguna empatía por quien vive el colapso en carne propia».
Cuando la ideología viene antes del ser humano y la soberanía es invocada para justificar la miseria, el derecho deja de ser instrumento de justicia y pasa a ser apenas retórica vacía al servicio de la indiferencia».
En conclusión: El Derecho Internacional Público es predominantemente consuetudinario y carente de un poder soberano superior. Lo hace en términos normativos o idealistas y advierte que la retirada o abdicación de esas potencias conduce al desorden. George F. Kennan -1904/2005- célebre diplomático de EE.UU.
LA PROGRESÍA GLOBALISTA Y SU «EVASIÓN POR EL DERECHO»
(1).
En los últimos días, luego de la operación militar quirúrgica de extracción del «okupa» del Palacio Miraflores -en Caracas, el 03 Ene 26-, la imposibilidad de la «progresía globalista internacional y propia» -de izquierda y de derecha- de encontrar un solo argumento válido para defender al dictador narcoterrorista-revolucionario, descubrieron -casi por unanimidad- el viejo sendero de la «evasión por el derecho» (1).
La «progresía globalista» se escudó -y continúan haciéndolo- en formalismos legales para eludir el fondo del asunto, pues los cargos que se le formulan al dictador Maduro son absolutamente ciertos y probados.
Establecida una norma:
Se eleva el costo político de violarla, Se ofrece mayor previsibilidad, Sirve como lenguaje común, incluso para el poderoso.
Por todo ello las grandes potencias violan el DIP, pero rara vez lo niegan, buscan justificaciones jurídicas ex post y utilizan el derecho como arma política.
«Los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben». Tucídides -460/395 a. C-
Este es un mensaje «a la medida» para nuestros insignes «prog/globalistas» -intelectuales, políticos y periodistas- que tanto daño han hecho -en las últimas décadas- a la Patria Argentina.
En mi memoria registro una idea del lúcido politólogo francés, algo así como «Guay del día en que no haya una potencia que ordene al sistema internacional no normado». Y nuestra respuesta es: No lo rige originariamente, pues el DIP no nace como límite al poder, sino como:
Instrumento de estabilización, Lenguaje de legitimación, Mecanismo de previsibilidad entre potencias.
Sin embargo puede ser canalizado y disciplinado.
En conjunto, en estas frases se expresan los principios centrales del «realismo» en Política Internacional:
Primacía del interés nacional, Centralidad del poder y la fuerza, Sistema internacional anárquico, Desconfianza estructural entre Estados, Límites de la moral y del derecho, sin el poder que los respalde.
Sabemos que nuestra expresión «evasión por el derecho» no es estrictamente jurídica, pero en términos políticos coloquiales traduce muy claramente lo que nos proponemos transmitir a nuestros lectores. Es transformar un sistema creado para proteger a los seres humanos en un argumento de conveniencia para proteger a los opresores. No hay nada de progresista en ello.
CITAS CLAVE
«Si el poder necesitara obedecer a la norma, no tendría que justificar su violación». Felipe Hasson.
«El orden internacional no se basa en la justicia, sino en el equilibrio». Henry Kissinger.
«La utopía ignora el poder; el realismo lo ignora todo, excepto el poder». Edward H. Carr.
«Los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben». Tucídides.
«Guay del día en que no haya una potencia que ordene...». (Paradójicamente atribuido a Raymond Aron).