Los Ángeles (EE.UU.).- Los Globos de Oro rompieron en la noche del domingo con su tradicional tono político y firmaron una de las galas más sosegadas en décadas, marcada por la ausencia de potentes discursos y una puesta en escena deliberadamente discreta en uno de los contextos políticos más tensos de los últimos momentos.
La ausencia de referencias al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y a otros asuntos controvertidos de la actualidad respondió a una combinación de factores, como el desgaste del discurso político por parte de la industria y la audiencia o el cambio de manos que ha sufrido la marca Globos de Oro.
Aunque no hubo esas famosas proclamas desde el atril, como el que empuñó Meryl Streep en 2017 en favor de los inmigrantes y en contra de la violencia política ejercida por Trump, la protesta se trasladó este año a la alfombra roja. Actores como Mark Ruffalo o Jean Smart lucieron en sus trajes una chapa con los lemas como ‘Be Good’ (Sé bueno) o ‘ICE Out’ (fuera ICE) en protesta contra las políticas migratorias y los recientes hechos de violencia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU.
Precisamente Ruffalo, acérrimo defensor de las causas sociales más urgentes, fue la única nota discordante de la noche. El actor no solo se atrevió a denunciar ante los medios la intervención de EE.UU. en Venezuela, sino que también arremetió duramente contra el mandatario republicano. «Estamos en medio de una guerra con Venezuela, a la que invadimos ilegalmente. Le dice al mundo que el derecho internacional no le importa. Lo único que le importa es su propia moral, pero ese tipo es un delincuente convicto, un violador convicto. Es un pedófilo, el peor ser humano», dijo el actor.
La anfitriona de la noche, la comediante Nikki Glaser, presentó por segundo año consecutivo unos Globos de Oro que ya destacaron el año pasado por la ausencia de chascarrillos contra el Gobierno de EE.UU. Su monólogo también fue menos incisivo que en el pasado, reflejando un nuevo ecosistema en Hollywood donde el activismo directo ha dado paso a un lenguaje más sutil.