Política Economía Del país 2026-02-11T01:36:34+00:00

Las potencias medias buscan protegerse ante el reordenamiento del mundo

En la rivalidad EEUU-China, las potencias medias refuerzan la cooperación en comercio y seguridad para no ser víctimas del nuevo orden mundial. El primer ministro de Canadá, Mark Carney, llama a la acción conjunta para proteger sus intereses de la presión de las grandes potencias.


Las potencias medias buscan protegerse ante el reordenamiento del mundo

En el marco de la rivalidad entre dos potencias mundiales, Estados Unidos y China, que buscan redefinir el orden internacional, aumenta la cooperación entre las llamadas potencias medias del mundo en diversos ámbitos, como el comercio y la seguridad. Esta iniciativa es un intento de estos países por proteger sus intereses y garantizar que no se conviertan en 'víctimas' del nuevo orden mundial que se está formando. El primer ministro de Canadá, Mark Carney, se ha convertido en uno de los defensores más prominentes de fomentar la cooperación entre un amplio espectro de naciones, incluyendo Canadá, la mayoría de los países europeos, Japón, Corea del Sur, Australia, India, Brasil, Turquía y otros. Durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, Carney subrayó la importancia de esta dirección, afirmando: 'Las potencias medias deben trabajar juntas, porque si no afirmamos nuestra presencia en el escenario internacional, nos convertiremos en víctimas de las potencias mundiales'. Se espera que la formación del nuevo orden mundial provoque una gran confusión en muchos países. Por un lado, Estados Unidos se aleja de su papel tradicional como líder de un orden internacional basado en reglas y leyes, mostrando mayor disposición a utilizar la presión económica y la fuerza militar para obligar a otras naciones a cumplir con sus exigencias. Por otro lado, China se presenta como una potencia mundial en ascenso con una influencia creciente en la arena internacional. En este contexto, Eswar Prasad, economista de la Universidad de Cornell, señaló que el resto del mundo considera estas dos opciones como indeseables, encontrándose en medio sin una capacidad real para alinearse completamente con ninguna de las partes. Las potencias medias están tratando cada vez más de protegerse a través de dos caminos principales. El primero consiste en evitar la deriva hacia la dependencia de las potencias mundiales, fortaleciendo la autosuficiencia. El segundo camino es construir alianzas con otras potencias medias en cuestiones específicas, como las cadenas de suministro, el comercio y la cooperación en materia de seguridad, tal como confirmó el Instituto Aspen alemán. Amplias regiones del mundo fuera del marco de Estados Unidos y China siguen buscando la firma de nuevos acuerdos comerciales, mientras que muchas naciones aumentan sus gastos militares. Otros países, como Francia, están desarrollando alternativas locales para reducir la dominación estadounidense en software y tecnologías de la información. Sin embargo, la adopción de estas medidas no es fácil ni rápida de lograr, ya que las potencias medias no constituyen un bloque homogéneo, sino que engloban una gran diversidad de países en términos de intereses, capacidades y valores. Debido a esta disparidad, el aumento de la agitación global a veces puede provocar mayor inestabilidad en lugar de contribuir a mejorar la seguridad y la paz internacionales. Las naciones occidentales han pasado unos 70 años construyendo estrechos lazos comerciales y de seguridad con Estados Unidos, lo que hace que deshacer estos vínculos sea un proceso complejo y costoso. Actualmente, muchos países no tienen amplias opciones más que intentar evitar una guerra comercial devastadora o un deslizamiento hacia enfrentamientos peligrosos. En este sentido, el canciller alemán, Friedrich Merz, durante su discurso en el foro de Davos, instó a la prudencia y a no abandonar rápidamente la asociación transatlántica, diciendo: 'A pesar de toda la frustración y el enojo que sentimos, no debemos abandonar rápidamente esta asociación'. Alemania tiene razones justificadas para la cautela en alejarse rápidamente de Estados Unidos; está geográficamente cerca de Rusia, no posee armas nucleares, su economía está en recesión y depende en gran medida de las exportaciones. Las tampoco son sencillas en el ámbito del comercio mundial. Estados Unidos ha sido durante mucho tiempo el motor de la demanda global, pero actualmente se inclina hacia el aislamiento, lo que reduce las oportunidades para otros países de exportar sus productos. A su vez, China no representa una alternativa ideal, dada su concentración en la exportación de bienes a los mercados globales más que en su importación. Bajo el liderazgo de Carney, Canadá ha avanzado hacia una mayor convergencia en su política comercial con China y también se ha apresurado a implementar proyectos en los sectores del petróleo, el gas y la minería con el fin de fortalecer su independencia económica. También ha ampliado sus capacidades portuarias de exportación para reducir su dependencia del mercado estadounidense. Mientras tanto, la Unión Europea ha sido rápida en negociar acuerdos de libre comercio con la India y el bloque sudamericano del Mercosur, y también busca concluir un acuerdo similar con Australia. En este contexto, el comisario de Comercio de la UE, Maroš Šefčović, confirmó que la Unión está haciendo una elección estratégica clara, afirmando: 'Elegimos deliberadamente la apertura en lugar del proteccionismo, la cooperación en lugar de la fragmentación y el comercio basado en reglas en lugar de la imprevisibilidad'.