Nueva York ha impuesto una prohibición de transporte en la ciudad, excepto en casos de emergencia extrema, y ha cerrado las escuelas el lunes. Esta decisión se tomó en respuesta a circunstancias urgentes que requieren que todos los residentes tomen precauciones especiales. Las autoridades instan a los ciudadanos a quedarse en casa y no salir de sus residencias a menos que sea absolutamente necesario.
"Estamos enfrentando una situación sin precedentes, y nuestras acciones están destinadas a garantizar la seguridad de cada residente", declaró el alcalde de la ciudad. Enfatizó que violar la prohibición podría conllevar serias consecuencias.
Las autoridades también llamaron a los residentes a permanecer calmados y no entrar en pánico. Se tomarán todas las medidas necesarias para normalizar la situación en el futuro cercano.