Una compañía de seguros estadounidense ha demandado a una mujer que utilizó inteligencia artificial para impugnar una sentencia judicial. Hace dos años, la compañía de seguros de vida Nippon Life resolvió un caso de discapacidad a largo plazo con una mujer de Illinois llamada Graciella Della Torre. Posteriormente, la mujer firmó una liberación de responsabilidad total y el caso fue desestimado con prejuicio, lo que significa que no podía ser presentado de nuevo. Sin embargo, el año pasado, Della Torre intentó reabrir el caso sin la ayuda de un abogado humano. La compañía alega que cuando su abogado le dijo que el acuerdo era definitivo, recurrió al programa "ChatGPT". La IA la ayudó a redactar documentos para intentar anular el acuerdo, que ella misma presentó, sin un abogado. La compañía presentó una demanda federal en la que se alega que el programa de chatbot "OpenAI" actuó como un abogado y convenció a la mujer para que despidiera a su propio abogado. Un juez rechazó este intento. Sin embargo, esto no impidió que Della Torre presentara una nueva demanda, lo que provocó que el tribunal se viera inundado con docenas de archivos generados con la ayuda de la IA. Cuando el usuario final, en este caso Graciella, hizo una pregunta a la que no había una respuesta confirmada, esta pequeña IA inventó una respuesta y llegó a una solución, lo que provocó un debate más amplio. Según la demanda, la respuesta de Nippon a este error costó casi 300.000 dólares. Michael Stanislawski, vicepresidente de la firma legal Demand Line, comentó en "Jessie Weber Live": "Esta es la primera vez que veo a un demandante o demandado intentar representarse por completo, y su caso tuvo éxito en el sistema judicial. Esto es un logro revolucionario". Añadió: "Este sistema tiene capacidades intelectuales casi humanas, pero carece de sabiduría, ¿verdad? Es como un niño que intenta complacer al usuario final y asegurarse de recibir elogios".
IA contra el sistema legal
Una compañía de seguros estadounidense demandó a una clienta que usó ChatGPT para impugnar un caso judicial ya cerrado. La mujer redactó y presentó documentos de apelación por su cuenta con ayuda de IA, inundando el tribunal y dando lugar a una nueva demanda que establece un precedente.