Científicos de las universidades de Pensilvania y Míchigan han logrado crear un robot más pequeño que un milímetro, equipado con su propio ordenador, motor y sensores. Aunque las nanomáquinas todavía representan un futuro lejano, este robot, más pequeño que un grano de sal, es un paso revolucionario hacia ese objetivo, según el periódico estadounidense 'The Washington Post'. 'Este es el primer robot pequeño que puede sentir, pensar y actuar', dijo Mark Miskin, profesor asistente de ingeniería eléctrica y de sistemas en la Universidad de Pensilvania y uno de los autores del estudio. Aunque el dispositivo aún está en la etapa experimental, el coautor David Blei de la Universidad de Míchigan dijo: 'No me sorprendería si tuviéramos aplicaciones prácticas para este tipo de robots en 10 años'. El robot se parece a una diminuta placa electrónica y está hecho de materiales similares al silicio, el platino y el titanio. Está protegido por una capa de vidrio para permitirle operar en fluidos. Utiliza células solares para alimentar su ordenador y sistema de propulsión integrados. Aunque el ordenador del robot es mucho más lento que los portátiles modernos, es lo suficientemente potente como para responder a los cambios en su entorno, como la temperatura. 'En este nivel, el tamaño del robot y su presupuesto energético son comparables a muchos microorganismos unicelulares', escribió el equipo en el estudio. Una de las características clave del robot es su capacidad para comunicarse con operadores humanos. Miskin explicó: 'Podemos enviarle mensajes en los que le decimos lo que queremos que haga, y él puede enviarnos mensajes para contarnos lo que vio y lo que hizo'. Según el periódico estadounidense, el siguiente gran reto es establecer comunicación entre los propios microrrobots. El robot se mueve nadando, utilizando un par de electrodos para crear una corriente en las moléculas de agua que lo rodean.
Científicos crean un robot más pequeño que un milímetro
Investigadores de las universidades de Pensilvania y Míchigan han desarrollado un robot microscópico capaz de pensar y actuar de forma autónoma. El dispositivo, más pequeño que un grano de arena, funciona con energía solar y abre nuevas fronteras en la nanotecnología.