Skip Boice, un ex contratista de 49 años de Utah, Estados Unidos, comenzó su proyecto llamado «Año de Aislamiento» el 10 de febrero. Se despidió de su esposa e hija, y luego se encerró en una habitación separada de su casa durante 365 días consecutivos. Su objetivo es deshacerse de sus malos hábitos y adoptar otros nuevos y saludables.
Boice explicó su idea diciendo: «Las reglas son simples: no salgo de la habitación y la transmisión en vivo está las 24 horas del día. No introduzco ningún tipo de entretenimiento externo ni interacciones no planeadas, y todo lo que ocurre es visible para los espectadores».
La habitación está completamente equipada con un baño, un gimnasio primitivo, varios armarios y un sistema de transmisión en vivo que permite transmitir su experiencia de forma continua. «La transmisión en vivo elimina la posibilidad de retroceder silenciosamente o reescribir la historia más tarde, lo que mantiene la integridad del experimento», dijo Boice.
Tras unas tres semanas, Boice afirmó que comenzó a notar cambios positivos en su estilo de vida. Hace más ejercicio, sigue una dieta saludable y su salud mental ha mejorado notablemente. Su motivación era cambiar su estilo de vida para mejor, obligándose a evitar malos hábitos y a adoptar otros saludables relacionados con la concentración y la responsabilidad.
Sin embargo, este experimento no ha recibido el respaldo unánime del público. Un usuario llamado Shev escribió en la plataforma X: «Esto es muy poco saludable, y espero que sea solo tonterías. Algunos expertos también han advertido que dicho aislamiento es perjudicial para la salud. «Necesitas luz solar, ejercicio regular, interacción social y aire fresco», instaron a Boice a reconsiderar su experiencia.
A pesar de las críticas, Boice sigue convencido de que cortar todo contacto con el mundo exterior hasta el 10 de enero de 2027 es la mejor opción para él.