Salud Eventos Del país 2026-02-03T16:38:15+00:00

Mujere sufre un ictus tras un chasquido habitual en el cuello

La historia de la estadounidense Kailin Felteger, que perdió la visión y sufrió un ictus tras un chasquido habitual en el cuello. Los médicos explican la conexión entre movimientos simples y graves consecuencias para la salud.


Mujere sufre un ictus tras un chasquido habitual en el cuello

Su condición empeoró solo después de cinco días. Más tarde, mientras Kailin Felteger estaba sentada en su cocina maquillándose, de repente un destello de luz brillante ante su ojo derecho, lo que provocó una pérdida temporal de la visión. Kailin Felteger conducía a casa desde Walmart cuando sintió que un dolor de cabeza comenzaba asomar. Inconscientemente estiró el cuello hacia la derecha en un intento de aliviar la tensión. Después de informar al personal médico sobre el dolor que sintió tras estirar el cuello en el coche unos días antes, le dijeron que el chasquido del cuello había provocado un desgarro en una arteria, lo que provocó un coágulo de sangre que viajó al cerebro y causó un ictus. Felteger estaba acostumbrada a chasquearse el cuello después de una larga jornada laboral, pero esta vez fue diferente; al oír el chasquido, sintió un dolor agudo en el cuello. El dolor no era normal, y su persistencia durante varios días era preocupante, pero se conformó con tomar analgésicos de venta libre en lugar de consultar a un médico. Describe lo que ocurrió diciendo: 'Sentí una luz brillante arrebatando la vista de mi ojo derecho, luego perdí la visión por completo, como si solo pudiera ver esa luz y nada más desde el lado derecho'. Poco después, sintió entumecimiento en el lado derecho de su cuerpo seguido de parálisis, pero no se dio cuenta de la gravedad de su situación hasta que comenzó a perder su capacidad para hablar claramente, ya que empezaba a balbucear palabras incomprensibles en lugar de frases coherentes, lo que impulsó a su esposo a llevarla de urgencia al hospital. Al llegar, los médicos realizaron una tomografía computarizada, que reveló que había sufrido un ictus. Afortunadamente, el coágulo se disolvió rápidamente y no fue necesario una intervención quirúrgica, según el sitio web 'Audity'. Más tarde, Kailin Felteger se recuperó por completo, pero confirma que esta experiencia cambió su perspectiva sobre su cuerpo y le mostró lo rápido que puede deteriorarse la salud debido a acciones que parecen triviales. El cuello es una de las zonas más sensibles del cuerpo, e incluso movimientos simples o repentinos, como girar violenta o rápidamente la cabeza, pueden raramente provocar un ictus. El parpadeo frecuente no ayudó, pero su visión regresó después de unos 15 minutos, lo que la llevó a creer que era solo un síntoma pasajero.

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