El financiero Jeffrey Epstein, condenado por delitos sexuales, se sometió a pruebas genéticas en un aparente intento de aprovechar su propio material biológico para investigaciones relacionadas con la medicina regenerativa y la longevidad, según se desprende de miles de correos electrónicos recientemente publicados. De acuerdo con una investigación de la CNN, los documentos muestran que, años después de su condena en 2008 por delitos relacionados con la prostitución, Epstein pagó por pruebas genómicas y exploró proyectos relacionados con la creación y modificación de células madre, clave en procesos de regeneración de tejidos y en algunos mecanismos de curación e inmunidad. Su interés, sin embargo, iba más allá de la salud personal y se extendía a ideas más amplias sobre la modificación genética humana. Los documentos también muestran que Epstein sostenía ideas ampliamente cuestionadas por la comunidad científica y consideradas cercanas a postulados eugenésicos. En 2016, según reveló The Telegraph, en un correo dirigido al científico Joscha Bach, Epstein planteó su interés en la posibilidad de modificar genéticamente a personas negras para hacerlas “más inteligentes”. Ese mismo año, en un intercambio con Noam Chomsky, Epstein afirmó que la brecha en resultados de pruebas académicas entre poblaciones afroamericanas estaba “bien documentada” y sostuvo que eventualmente podrían identificarse y modificarse genes. Asimismo, Epstein manifestó interés en investigaciones orientadas a la selección o modificación genética de embriones –popularmente conocidos como “bebés de diseño”– y discutió posibles inversiones en este tipo de proyectos. Epstein murió en 2019 en una cárcel de Nueva York mientras esperaba juicio por cargos federales de tráfico sexual. Su interés en la genética no se limitaba a su propia salud; durante años mantuvo conversaciones con científicos destacados sobre la posibilidad de “mejorar” el ADN humano mediante ingeniería genética.
Experimentos genéticos de Jeffrey Epstein
El delincuente sexual condenado Jeffrey Epstein financió investigaciones genéticas, incluyendo la modificación de células madre y ideas eugénicas. Discutió la posibilidad de 'mejorar' el ADN humano con científicos, lo que causó resonancia pública tras su muerte.